EN LA INVESTIGACION:

COMUNICACIÓN

Los medios informativos y las elecciones a la Presidencia de la República del 2000

José Carlos Lozano

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Tanto en Estados Unidos como en Europa y América Latina, los procesos electorales se han convertido en espectáculo o competiciones deportivas en los que se desplaza el perfil ideológico y programático de los candidatos y se les presenta como rivales enfrascados en una lucha individual de personalidades, carismas y habilidades verbales para criticar y descalificar al adversario. Lo que señala Newman (1999) para Estados Unidos parece ser válido para muchos otros países:

El sistema político actual está dirigido por el marketing con un énfasis en la imagen sobre la sustancia, en la personalidad sobre los temas, en los bites de 30 segundos sobre el diálogo comprensible, y en cambios tecnológicos que han alterado la forma en que se comunica la información en los medios. Las noticias políticas se han convertido en entretenimiento ...

En el caso de México, aunque se presentó ya más claramente en las elecciones presidenciales de 1994, fue sin duda en las del 2 de julio de 2000 cuando se extendió y consolidó para, con toda seguridad, establecerse como una característica esencial de los futuros procesos electorales.

En el contexto de lo anterior, el presente trabajo se planteó como objetivo determinar el grado en que la cobertura de las elecciones presidenciales mexicanas del 2 de julio de 2000 estuvo caracterizada por un énfasis en lo que hemos denominado “espectacularización”, y no en la transmisión y discusión de las propuestas programáticas de los distintos candidatos y partidos.

Método

Conforme a los objetivos del estudio, se seleccionó una muestra de diarios y de noticieros televisivos nacionales y se realizó un análisis de contenido de la información sobre la campaña presidencial.

Los diarios incluidos en el análisis fueron Excélsior, La Jornada y Reforma; los noticieros, por su parte, fueron las ediciones nocturnas de Televisa (Noticiero Televisa) y de Televisión Azteca (Hechos), así como el del canal independiente CNI Noticias. El período contemplado para el análisis de contenido fue del 1 de marzo al 23 de junio de 2000. Dada la profusión y la reiteración de las noticias electorales, se analizó un día sí y otro no de las ediciones de los seis medios informativos.

Resultados

El fenómeno de trivialización y espectacularización en la cobertura electoral encontrado en otros países parecía presentarse claramente en el caso de las elecciones presidenciales mexicanas del 2000. Las notas dedicadas totalmente a escándalos políticos, difamaciones, controversias, agresión física o verbal y photo opportunities eran franca mayoría en los noticieros, mientras que en la prensa escrita ocupaban posiciones menos predominantes.

El Cuadro 1 muestra que efectivamente eran los medios audiovisuales los más propensos a cubrir las campañas electorales en términos de espectáculo y que los impresos mantenían todavía un mayor balance entre ese tipo de cobertura e informaciones más serias o más relacionadas con las propuestas específicas de los candidatos. El Cuadro 2, por su parte, muestra el comportamiento de cada medio específico, identificando como los más propensos a la espectacularización al noticiero independiente CNI Canal 40 y al noticiero Hechos de TV Azteca y como los menos propensos al periódico Reforma y Excélsior.

Cuadro 1
Porcentaje ocupado por las noticias con total, parcial o nula referencia a la espectacularización en cada tipo de medio

Cuadro 2
Porcentaje ocupado por las noticias con total, parcial o nula referencia a la espectacularización en cada medio

Conclusiones

Todo parece indicar que con la modernización y democratización de los medios informativos mexicanos ha llegado también el triunfo y consolidación de los objetivos comerciales sobre los sociales. Sin el lastre de una dictadura de partido que mantenía a los medios alejados de la crítica y la discusión de las diferentes alternativas políticas mediante una increíble cantidad de mecanismos (publicidad, convenios, favores, concesiones, dádivas, amenazas, presiones, etc., cfr. Trejo Delarbre, 1995/96 y Riva Palacio, 1995/96), los noticieros y muchos periódicos se han lanzado con todo a explotar económicamente el proceso electoral, sin importar las necesidades racionales y cívicas de las audiencias.

Los resultados de este análisis de contenido confirman que los medios informativos mexicanos reprodujeron el fenómeno de trivialización y espectacularización de las noticias, característico de Estados Unidos y otros países. La campaña electoral entre Labastida, Fox, Cárdenas y los demás candidatos se cubrió, como señala Schulz (1999) para el caso alemán, como una competencia deportiva donde se les presentó como rivales enfrascados en una lucha individual de personalidades, carismas y habilidades verbales para criticar y descalificar al adversario. Los altos porcentajes obtenidos por la información “espectacular” sugieren que los votantes mexicanos fueron víctimas de un énfasis en la imagen de los candidatos sobre la sustancia de sus propuestas, en su personalidad y no sus posiciones frente a los temas relevantes para el desarrollo del país.

Una vez pasado el grave obstáculo del control oficial de los medios, México enfrentará ahora un problema aun más difícil de resolver: la lógica comercial de los medios informativos podría orillarlos a coberturas espectaculares, frívolas y sensacionalistas de la política y los procesos electorales, que sugieran a los ciudadanos reaccionar emocionalmente ante los acontecimientos, en lugar de apelar a su raciocinio. El reto que enfrentarán los medios informativos mexicanos y los votantes en las próximas campañas electorales será romper con las inercias que han llevado a un predominio del infotainment en otros países y buscar un modelo mexicano que contribuya al análisis y la discusión pública de los verdaderos temas y asuntos relevantes de los candidatos y partidos.

Referencias

Newman, B. I. (1999). The mass marketing of politics: democracy in an age of manufactured images. Thousand Oaks, California, Estados Unidos: Sage.
Riva Palacio, R. (1995/96). “La prensa en México: una aproximación crítica“. Comunicación y Sociedad, (25-26), pp. 11-33.
Schulz, W. (1999). “Campaña electoral en tiempos de multiplicidad de canales audiovisuales”. En Thesing, J. y Priess, F. (Eds.), Globalización, democracia y medios de comunicación. Buenos Aires: Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo Latinoamericano (CIEDLA), pp. 217-248.
Trejo Delarbre, R. (1995/96). “Prensa y gobierno: las relaciones perversas”. Comunicación y Sociedad, (25-26), pp. 35-55.


José Carlos Lozano obtuvo el Doctorado con especialidad en Comunicación Internacional de la Universidad de Texas en Austin en 1992. Es profesor del Departamento de Comunicación, donde funge como director de las licenciaturas de Comunicación y de Medios de Información. Correo electrónico: jclozano@campus.mty.itesm.mx

Nota: Este artículo forma parte de la investigación “Elecciones presidenciales 2000” en la que también particparon como investigadores asociados los alumnos de la Maestría en Comunicación: María Belén Mendé, Hugo García, Gabriela López, Jenny Medina, Cintia Smith y María Eloísa Solís.