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Año
14 Número
56 Octubre 2001
ADMINISTRACION
DEL CONOCIMIENTO
Herramientas tecnológicas para administración del
conocimiento
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Gabriel Valerio
La
estructura de procesos claves del Centro de Sistemas del Conocimiento
(CSC) contiene tres grandes áreas, una de las cuales es la Administración
del Capital Instrumental. Este proceso se refiere a la determinación,
implementación y desarrollo del arreglo óptimo de los instrumentos
que potencian la capacidad productiva de los elementos de valor de la
organización; es decir, es la determinación, implementación
y desarrollo del conjunto de elementos (instrumentos) que apoyan el proceso
de generación de valor de las organizaciones. Uno de sus subprocesos
es administración del conocimiento (en inglés, Knowledge
Management KM), por lo que el CSC mantiene un constante estudio y análisis
de las herramientas tecnológicas que soportan la KM.
Las herramientas tecnológicas para KM, como cualquier otra herramienta,
están diseñadas para facilitar el trabajo y permitir que
los recursos sean aplicados eficientemente intercambiando información
y conocimiento dentro y fuera de las organizaciones. En los últimos
años hemos visto un acelerado crecimiento en tecnologías
que sus vendedores caracterizan como soluciones para KM, pero,
¿Qué es realmente una solución o una herramienta
para KM?
Ruggles (1997) define a las herramientas para KM como herramientas que
permiten a las organizaciones generar, acceder, almacenar y transferir
el conocimiento existente en la empresa. Dentro de este concepto es importante
darse cuenta que muchas de las herramientas tecnológicas que actualmente
son etiquetadas como soluciones KM o herramientas para
KM no podrían ser clasificadas como tales; esto es, la mayoría
de los sistemas no manejan conocimiento sino información y entre
estos dos conceptos existe una gran diferencia. Información puede
ser definida como datos relacionados mientras que conocimiento
es información razonada .
Con esta perspectiva, no parece existir una diferencia en estos dos tipos
de sistemas. La diferencia radica en los objetos que son explotados,
ya sea información o conocimiento.
Con esto, no se pretende decir que aplicaciones como Yellow Pages, las
cuales registran (por ejemplo) información valiosa sobre contactos
no sirvan para satisfacer algunas de las necesidades de los procesos de
KM, pero es importante aclarar que no todas las herramientas que soportan
algunos de los procesos de KM son en sí herramientas de KM, sino
simple y precisamente herramientas de soporte a los procesos de KM los
cuales pueden ser sistemas de información tradicionales.
Las herramientas para KM no son necesariamente herramientas con una complejidad
técnica mayor por el hecho de administrar conocimiento. Muchas
de las herramientas identificadas como herramientas de KM son muy sencillas,
una simple base de datos que administre lecciones aprendidas, mejores
prácticas o competencias cumplen estrictamente con la definición
de una herramienta de KM. Claro está que también podemos
encontrar herramientas mucho más complejas que igualmente lo sean
como serían Decision Support Systems (DSS), Customer Relationship
Management (CRM) o Supply Chain Management (SCM), herramientas que a través
de técnicas complejas no sólo registran y explotan conocimiento
sino que además pueden generar más conocimiento.
Otro punto importante de reconocer en este campo es el hecho de que algunas
compañías que venden soluciones tecnológicas suelen
clasificar en la misma categoría aplicaciones finales como Yellow
Pages, Aplicaciones de Mensajería, Agendas, CRM, DSS, etc., con
tecnologías que le dan soporte a estas aplicaciones; es decir,
una Intranet puede soportar a muchas aplicaciones pero ésta no
es una solución final. El uso de Data warehouse puede potenciar
exponencialmente el manejo de información pero ésta debe
ser explotada por alguna otra aplicación y, por ejemplo, agentes
son utilizados en aplicaciones de acceso a información.
A continuación se presenta una clasificación tentativa que
puede ayudar a reconocer diferencias entre las aplicaciones de software
que pueden soportar los procesos de KM y otras tecnologías que
dan soporte a estas aplicaciones a las que se llamó infraestructura.
Herramientas
tecnológicas de soporte a la administración del conocimiento
Infraestructura
Es
la base sobre la cual las soluciones o aplicaciones de KM son construidas,
es decir, todos aquellos repositorios de información estructurada
(bases de datos) o no estructurada (correos, documentos); el groupware
que provee el soporte necesario a las actividades de colaboración
para compartir conocimientos, así como los servicios de redes y
telecomunicaciones que permiten hacer el enlace para los grupos de trabajo.
Repositorios de almacenamiento
En esta categoría de tecnologías se ubican a todos los medios
de almacenamiento de información comúnmente encontrados
con el nombre de bases de datos, bases de conocimiento e, incluso, data
warehouses. Estos elementos sirven como bodegas de almacenamiento de información.
El almacenamiento no es por sí mismo lo principal de estos repositorios
sino su explotamiento.
Tecnologías de red
Por tecnologías de red se entienden todos aquellos protocolos y
avances en el ramo de las telecomunicaciones que permiten la creación
de redes en cualquiera de sus modalidades incluyendo Intranet, Extranet
y, por supuesto, la Internet y el flujo de información entre ellas.
Plataformas de aplicaciones
Las plataformas de aplicación son un elemento clave y muchas veces
determinante en la selección de una herramienta de KM ya que éstas
son la base sobre las que corren las aplicaciones. Se habla básicamente
de Lotus Notes y Microsoft como los dos grandes rivales.
Tecnologías de inteligencia artificial
Estas tecnologías utilizan modelos y metodologías alrededor
del conocimiento; incluyen sistemas multiagentes, aprendizaje y razonamiento
automático y agentes inteligentes.
Aplicaciones
Se construyen sobre la infraestructura para proveer acceso a las bases
de conocimiento. Muchas veces utilizan las tecnologías de red para
lograr la colaboración a través de portales de información
empresarial, avanzados sistemas de búsqueda y consultas basadas
en Web. Estas aplicaciones para los usuarios son sólo la interfase
con la cual ellos interactúan para lograr acceso al conocimiento.
Ejemplos de aplicaciones
DSS,
CRM, SCM, Yellow Pages, Agendas, Workflow, BD de Procesos, etc.
La industria del software para KM está en una fase muy temprana.
Las perspectivas de los desarrolladores sobre qué debería
incluir el software es diversa y la terminología que ellos usan
para describir sus productos es también muy variada.
El fin último del uso de herramientas de software para KM es proporcionar
un elemento de apoyo que permita sobre la base del manejo del conocimiento
de la organización la toma de mejores decisiones. En la actualidad
existe una gran variedad de nuevos productos de software los cuales pueden
ayudar a las organizaciones a alcanzar estos objetivos pero para ello
se requiere antes que nada una definición de los procesos de administración
del conocimiento en la organización. Aún no existe y es
posible que nunca exista la herramienta mágica que
resuelva todas las necesidades de KM y mucho menos que se pueda enfundar
en cualquier empresa. Cada empresa tiene distintas necesidades de KM y,
por lo tanto, requerirá de distintos tipos de herramientas. Para
algunas organizaciones la clave de KM es sacar ventaja de la experiencia
de sus propios empleados y ayudar a la gente a encontrar dicha experiencia
dentro de su organización. Otras iniciativas se enfocan más
hacia el filtrado a través de montañas de recursos de información
disponibles para entregar conocimiento a los individuos específicos
y para todavía otras, KM se enfoca en la optimización y
mejor aprovechamiento de los recursos de información disponibles
para tomar decisiones más rápidas.
A través del estudio de los procesos de KM y las características
con que cuentan actualmente las herramientas tecnológicas se han
detectado las siguientes áreas de aplicación de las herramientas
tecnológicas en la KM:
Inteligencia empresarial
En esta área se considera a las herramientas necesarias para que
la empresa tome las mejores decisiones para el negocio, apoyado tanto
por fuentes internas como externas. Así, áreas tan estudiadas
como inteligencia de negocios y soporte a la toma de decisiones son ubicadas
en inteligencia empresarial. Algunas de las aplicaciones que pueden soportar
esta área son: CRM, SCM, DSS, Business Intelligence (BI), etc..
Aprendizaje organizacional
En las organizaciones el manejo del aprendizaje se ha vuelto un factor
de ventaja competitiva. De ahí que las organizaciones están
desarrollando las competencias de su personal. Para ello el uso de la
tecnología está tomando mucha importancia y aplicaciones
como Network Mapping, Yellow Pages, Diccionarios, Simuladores y Herramientas
de Soporte a la Capacitación ayudan en este proceso.
Procesos
Las empresas se han dado cuenta que registrar sus procesos operativos
les trae importantes beneficios, pero además, estos procesos pueden
ser automatizados lo que trae consigo nuevas fuentes de ahorro y áreas
de oportunidad para mejorar la calidad de su administración y la
satisfacción de sus clientes. Para ello se pueden apoyar de bases
de datos de procesos y aplicaciones de Workflow, entre otras herramientas.
Competencias
El desarrollo de las competencias organizacionales y personales sirve
a las empresas para sustentar su oferta de valor, cumplir con su misión
y buscar nuevas oportunidades de negocio. Por ello, el manejo de estas
competencias es muy importante y bases de datos de competencias pueden
ser utilizadas para este fin y, además, herramientas a la medida
que le permitan identificar sus brechas, dar seguimiento a los planes
de carrera, etc..
Administración de la experiencia
El conocimiento se desarrolla en el tiempo, a través de la experiencia,
por ejemplo, lo que aprendemos, libros o tutores además de cualquier
aprendizaje informal. La experiencia se refiere a lo que hicimos y lo
que nos sucedió en el pasado. En esta área se ubican, entre
otros, a las bases de datos de lecciones aprendidas y mejores prácticas.
Algunos de los beneficios del uso de tecnologías en la administración
de conocimiento que han sido identificados son los siguientes:
a) Aseguramiento de la memoria organizacional
Gracias a que la mayoría de estas herramientas utilizan formas
de almacenamiento como bases de datos o simplemente a través de
archivos planos como lo hacen algunos sistemas de mensajería síncrona
y los manejadores electrónicos, se va conformando una creciente
memoria organizacional corporativa, ya sea de manera digital, visual o
auditiva. Así, la experiencia ganada por la empresa a través
de los años puede ser explotada.
b) Aseguramiento del flujo de conocimiento
Uno de los grandes beneficios de la relación entre las tecnologías
de información y de comunicaciones es precisamente la posibilidad
de poder transferir información a través de medios electrónicos;
con esto, se brinda un medio a través del cual no sólo se
registre el conocimiento sino además se permita transferir ese
conocimiento a todas las entidades que lo necesiten.
c) Facilitación del trabajo colaborativo
Todos conocen las ventajas que trae consigo el trabajo colaborativo; para
la empresa es primordial proporcionar un contexto en que los individuos
puedan interactuar unos con otros. Las herramientas tecnológicas
tales como portales, el correo y chats corporativos pueden suministrar
este medio y además integrar estas formas de colaboración
a los procesos de negocio.
Paradójicamente, uno de los problemas que puede traer consigo iniciativas
de hacer explícito el conocimiento a través de herramientas
tecnológicas es precisamente tener más conocimiento del
que la empresa tiene capacidad de manejar; por eso, no se trata únicamente
de codificar conocimiento y de tener mil sistemas que generen toneladas
de información. El hecho de tener una estrategia de administración
de conocimiento es vital porque las herramientas por sí solas no
resolverán ningún problema de KM.
Por último, es importante que las compañías no sólo
reconozcan la relación que existe entre la administración
del conocimiento y las herramientas tecnológicas sino que además
se saque provecho de esta relación. Por consiguiente, la selección
adecuada de una herramienta es primordial, pero no por ello se debe caer
en el error de correr a adquirir tecnología antes de hacer un análisis
de los procesos de administración del conocimiento de la empresa
en cuestión. En KM, como en la mayoría de las áreas,
el éxito de la implementación de una herramienta tecnológica
depende mayormente de factores no técnicos, como son el factor
humano, los procesos organizacionales y la cultura.
Referencias
Martínez,
América, Un modelo de procesos claves de administración
del conocimiento. Transferencia, año 14, número 53,
enero 2001, págs. 28-29.
Ruggles, Rudy, Knowledge Management Tools, Butterworth-Heinemann, 1997.
Gabriel
Valerio obtuvo la Maestría en Administración de Tecnologías
de Información del Tec de Monterrey, Campus Monterrey en 2001.
Actualmente es profesionista de apoyo del Centro de Sistemas de Conocimiento.
Correo electrónico: gvalerio@campus.mty.itesm.mx

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