CULTURAS EN EL DESIERTO

El hombre es un hito en la historia natural del planeta tierra por su persistencia en la adaptación a medios naturales tan distintos como dinámicos, y en el desierto podemos encontrar una de sus manifestaciones más sorprendentes.

En 1533 el pueblo español, después de sus grandes batallas en el sur de México y en la búsqueda del paraíso, fueron los primeros occidentales en enfrentarse a un paisaje y poblaciones totalmente nuevas pero no por eso menos fascinantes: las culturas del Desierto de Sonora.

El padre Andrés Pérez De Ribas fue el primero en publicar en Europa, en 1645, sus experiencias con "gentes y naciones por una parte las más humildes y desconocidas; por otra, las más bárbaras e indómitas del Nuevo Orbe". Aunque su libro es ante nada es un acto de fe también es el principio formal del largo y tortuoso camino para el conocimiento y respeto de estas naciones.

Las etnias del desierto son por una parte seres fabulosos por lo grandioso del ambiente natural heterogéneo y lleno de vida que los rodea. A diferencia de lo que se cree el desierto no es un ente físico homogéneo sino diverso que da cabida a muchas especies vivas y por otro permite al ser humano manifestarse en diferentes grupos. Recordando al padre De Ribas mencionó sobre la pluralidad de pueblo en esta región que:

Y advirtiendo lo que atrás dejé apuntado, porque deseo ser puntual en lo que escribo, que las que llamo naciones no se ha de entender que son tan populosas como las que se diferencian en nuestra Europa; porque estas bárbaras son mucho menores de gente, pero muchas en número, y las más en lengua.

Sin embargo muchas de las tribus originales que existían en esta región fueron desapareciendo por medio de la asimilación y las guerras quedando en la actualidad cinco grandes tribus: Yaquis, Mayos, Seris, Pimas y Pápagos. Aunque en la región aún existen algunos grupos minoritarios queda claro que los verdaderamente importantes en número y que sus manifestaciones culturales han trascendido son los ya mencionados.

El Gobierno del estado de Sonora nos dice que las etnias antes de la llegada de los españoles:

ůSus pueblos, aldeas y rancherías las fundaban sobre las márgenes de los ríos, aprovechando los valles que tenían agua, para sus labores agrícolas. Sus habitaciones las construían según el clima del que gozaban; en la sierra, de terrado para protegerse del frío; en los valles, de carrizo, pitahaya y petates, para ampararse del calor que hacía en sus tierras. Algunas aldeas tenían calles concertadas y acequias de regadío para sus labores; vestían y poseían mantas de algodón y pita. Sus cosechas consistían en cultivar maíz, frijol y calabazas.

Cada pueblo tenía su cacique a quien obedecían, sobretodo en asuntos de guerra; los hechiceros eran respetados y temidos; no tenían altares ni ídolos, ni culto de ninguna clase. Al sol y a la luna veneran como hermanos. Existía entre ellos la creencia, de que procedían de Moctezuma a quien llamaban "nuestro primer principio". Los seris, por otra parte, han sido considerados como una tribu de indígenas esencialmente pescadora y cazadora. Sus habitaciones eran muy primitivas, pues siendo una tribu andariega construían sus casas como de paso  http://www.sonora.gob.mx .

Estas tribus han sido nombradas las más altas y fuertes del orbe y se encuentran asentadas en el Estado mexicano de Sonora y en el Estado norteamericano de Arizona principalmente. En el extremo sur del estado de Sonora se encuentran las primeras tribus de las llamadas culturas en el desierto: los Yaquis y Mayos.

Los Yaquis y Mayos comparten una misma base cultural: La Cahíta. De la cual han heredado lenguaje y manifestaciones culturales similares pero con diferencias que los hicieron formar tribus rivales durante siglos.

Los Mayos son el pueblo más sureño de todos y se asientan en el Valle del Mayo, los Yaquis son los siguientes, en el recorrido hacia el norte, asentándose en el extenso Valle del Yaqui cuyo río (el Río Yaqui) los ha llevado a asentarse hasta lugares muy distantes como lo es Arizona, Estados Unidos de América.

Al norte de la actual capital sonorense llamada Hermosillo encontramos al pueblo Pima que debido a la extensión de terreno que cubre se le ha venido a subdividir en Pimas Bajos y Pimas Altos. Ambos grupos son tan similares que lo único que provoca esta división es su localización geográfica ya que los Altos viene a ocupar las partes más septentrionales y colindantes al desierto de la Sierra Madre Occidental.

Los Pápagos son habitantes que más próximos están a la vida del desierto, ya que viven en la zona más reseca de todo el desierto saciando su sed en los "aguajes", un tipo de oasis. Su territorio quedó dividido entre Arizona y Sonora pero no por eso han dejado de ser una unidad cultural.

Por último los Seris son un grupo que antiguamente vivían en la zona central Sonora y en sus tierras sagradas de la Isla Tiburón. Actualmente sólo lo hacen en la Isla Tiburón y tierras ribereñas cercanas a la isla. Son por mucho el grupo numérico minoritario de los cinco pero uno de los que con más ricas tradiciones cuenta.

A más de 48 grados centígrados a la sombra existe una tierra llena de vida, una tan fantástica como real, que pide a gritos ser escuchada, donde sus habitantes han aprendido a escucharse. Ha llegado el momento a empecemos a oír su lenguaje porque es el principio del respeto.